Ofrezco clases - cursos
La instructora agrega que un arte milenario chino como el kung-fu, permite a los niños adquirir hábitos físicos y aprender disciplina, entendida como el respeto por ciertos ritos: saludar, callar en clases, respetar a compañeros y profesor , lo que en el arte marcial es considerado como un fin educativo. "El kung-fu potencia y también relaja: si el niño es muy agresivo, lo va a ayudar a canalizar esa energía. Si es muy tímido, le va a ayudar a ser más extravertido", asegura Paty lee.